¿Cómo sé si mi empresa aparece en las respuestas de la IA?

Se sabe preguntando lo mismo que preguntarían tus clientes y anotando el resultado. La clave está en hacerlo de forma repetible: las mismas preguntas, el mismo día del mes, con y sin el nombre de tu marca.
Si solo apareces cuando te mencionan por tu nombre, no tienes visibilidad: tienes reconocimiento de marca. La visibilidad real es aparecer en la pregunta genérica, la que hace alguien que todavía no te conoce.
¿Qué preguntas hay que usar?
Las que llevan intención de compra o de comparación, no las curiosidades. Sirven las que empiezan por "mejor", "quién", "cuánto cuesta", "alternativas a" o "empresa que…", combinadas con tu servicio y tu zona.
Conviene mezclar tres tipos: preguntas sin marca ("qué empresa automatiza la gestión de proveedores en España"), preguntas con marca ("qué opinas de Aetheron Labs") y preguntas de comparación ("X frente a Y"). Cada tipo mide una cosa distinta.
¿Por qué la misma pregunta da respuestas distintas?
Porque un modelo de lenguaje no es un índice: hay variación entre ejecuciones, y además la respuesta depende de qué páginas encuentre en ese momento. Preguntar una vez no dice nada.
Por eso la medición se hace sobre un conjunto de preguntas —veinticinco suele ser suficiente para una empresa— y se mira el porcentaje: en cuántas apareces mencionado y en cuántas te citan como fuente con un enlace. Mención y citación no son lo mismo: te pueden nombrar sin enlazarte, y ese matiz cambia la conclusión.
¿Qué hay que anotar de cada respuesta?
Tres cosas: si te mencionan, si te citan con enlace y qué competidores aparecen en tu lugar. La tercera es la más útil, porque te dice contra quién compites en ese escaparate y qué páginas suyas está leyendo el asistente.
- Aparición de tu marca en la respuesta (mención).
- Tu dominio entre las fuentes citadas (citación).
- Qué competidores salen y con qué frecuencia (cuota de voz).
- Qué páginas concretas se citan: a menudo no son webs de empresa, sino medios, directorios o foros.
¿Puedo hacerlo yo a mano?
Puedes, y para empezar está bien: abre el asistente, lanza tus diez preguntas principales y anota qué sale. En una mañana tienes una foto aproximada.
El problema aparece al segundo mes, cuando quieres comparar. Si has cambiado las preguntas, ampliado la lista o preguntado de otra forma, la comparación no vale. Ahí es donde tiene sentido automatizarlo: mismo conjunto, misma forma de preguntar, resultados guardados para contrastar.
Nosotros medimos esto cada mes con un conjunto fijo de preguntas que apruebas tú, y el informe te dice qué se movió y qué hacer a continuación.
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